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Un 'río' para limpiar la política griega

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PolíticaEU In MotionEU in motion: Atenas

Uno de los periodistas más famosos de Grecia, Stavros Theodorakis, se ha metido a político y ha fundado El Río, el partido revelación de la temporada en el país heleno. Europeísmo y transversalismo son algunas de las señas que lo identifican, pero no está exento de críticas y escepticismo ante su supuesto mensaje renovador.

Stavros Theodorakis no es un líder político al uso. Viste con camiseta, lleva mochila y se mueve por el endiablado tráfico de Atenas en bicicleta. Ante las cámaras está suelto, seguramente gracias a su dilatada trayectoria como periodista televisivo. Es el líder de Το Ποτάμι (To Potami, El Río en castellano), el más joven de los partidos políticos que protagonizan la vida política griega, una formación que en solo tres meses consiguió un 6,6% de los votos en las pasadas elecciones europeas de mayo.

El estallido de la crisis financiera, que se ensañó especialmente con Grecia, propició el nacimiento de múltiples partidos de todo tipo de ideología que desaparecieron rápidamente. "To Potami llegó más tarde", me comenta Angelikí Berbilini, periodista política del semanario Athens Voice, "y llega para disputarse con SYRIZA (izquierda radical) el voto de esos ciudadanos de centro-izquierda que se han quedado huérfanos con el hundimiento del PASOK".

Que un partido nuevo consiga tanto éxito sorprende si se tiene en cuenta que desde la caída de la dictadura militar en 1974, Grecia ha vivido un sistema casi alternante entre PASOK (socialdemócrata) y Nueva Democracia (democristiano) que propició la creación de una casta. Un ejemplo: de 40 años de democracia, durante 24 el país ha tenido un primer ministro apellidado Papandreou o Karamanlis. To Potami busca cambiar eso fichando a gente fuera del ámbito político. "La gente de To Potami es de lo mejor del país: catedráticos, científicos, artistas, atletas… no hay ningún político de profesión", señala Dimitris Fyssas, periodista también de Athens Voice. "No tienen problemas con su pasado, y lo más importante, cada uno habla de de su especialidad".

No obstante, hay gente que considera que esta renovación de nombres no garantiza nada. "El problema  no es de las personas, es sistémico e institucional", afirma Mary Karatza desde Place Identity, un estudio donde se buscan maneras para que el proceso de toma de decisiones sea más participativo. "A mí To Potami me decepciona cuando dice ‘nosotros somos buenos, ellos son malos’. El problema no se acaba con sustituir a unas personas con otras supuestamente mejores, hay que cambiar el sistema". Y para Karatza la gran culpable de este problema es la Constitución Griega de 1975, a la que considera un texto vacío y fácilmente manipulable por el gobierno. "Theodorakis tiene que ser valiente y abordar el tema: necesitamos una nueva Constitución. Esta solo perpetúa la falta de transparencia y no favorece el desarrollo de la sociedad".

Sin embargo no todo son malas palabras para Theodorakis y su partido desde Place Identity. Stephania Xydia, la otra mitad del proyecto, me comenta que a ella le gusta. "Y Theodorakis me gusta por dos razones: una, porque se ha pateado Grecia para escuchar las necesidades de la sociedad, y dos, porque hace buenas preguntas". Y esto es algo en lo que coinciden los periodistas de Athens Voice, en la importancia del carisma de Stavros Theodorakis a la hora de analizar los buenos resultados electorales del partido. “"heodorakis lo creó, lo inició", comenta Fyssas, y gracias a él y su fama, subsiste.

Cuando uno llega a la oficina del partido puede pensar que se encuentra en un espacio de co-working con mesas ocupadas por varias personas con sus portátiles. Allí me recibe Lina Papadaki, jefa de prensa del partido, quien ya había trabajado con Theodorakis como periodista. "Nosotros empezamos haciendo pequeños documentales sobre cuestiones sociales hace años, y es de ahí, de ser testigos de tantas historias, de donde salió la idea de fundar el partido" -me comenta entre el bullicio de la oficina- "Stavros notaba que la gente le pedía hacer algo más". Y es ahí cuando conozco al hombre del que todo el mundo me hablaba, Stavros Theodorakis en persona, que con una camiseta se pasea por la oficina. Que sí, puede llevar camiseta y mochila, pero no deja de ser un líder político, pero que por lo menos se acerca a saludar a este periodista extranjero que llegó para tratar de entender qué es lo que hacen él y su equipo para ser la revelación de la política griega.

Rodis Sabbakis es un joven miembro de este equipo que fue subdirector de campaña de Giannis Boutaris, el popular alcalde de Tesalónica, la segunda ciudad del país, y apoyo público de la nueva formación política. Uno de los primeros detalles que me comenta es el buen ambiente que se respira y señala sus pantalones cortos para indicar que puede ir vestido como quiera. Rodis se muestra orgulloso de trabajar en Το Ποτάμι, un partido que, dice, aúna ideas socialdemócratas con otras liberales pero sin definirse de derechas o izquierdas. Preguntado sobre el rechazo que el partido ha recibido por este hecho, Sabbakis comenta que es lógico. "Es comprensible, pero la verdad es que crearse una identidad es mucho más fácil bajo constantes ataques" y termina añadiendo: "pero en el Parlamento Europeo nos hemos adherido al grupo Socialistas y Demócratas, lo cual ya dice bastante de nuestro posicionamiento". Y es que, efectivamente, los dos eurodiputados de la formación se han adherido al grupo socialista como miembros independientes y la formación ha sido alabada por el candidato a Presidente de la Comisión del Partido Socialista Europeo, Martin Schulz, quien dijo que era un partido "progresista, serio y pro-europeo" y que "estaba colaborando en la lucha contra las fuerzas del mal".

Fuerzas del mal a las que Schulz no puso nombre pero que en cierto modo se manifiestan en las calles. Pasear por Atenas es una visita a un museo de pósters y graffitis, muchos de ellos de carácter político. En uno, firmado por un grupo de militantes de extrema izquierda llamado AKEP, se equipara a To Potami con los gubernamentales Nueva Democracia y PASOK, afirmando que son tres ramas del mismo árbol. "Considerarnos parte del sistema es erróneo", afirma Rodis cuando le enseño la imagen, "pero que se esté haciendo  significa que algo estamos haciendo bien".

Tan bien que las encuestas les dan muchas esperanzas. Del 6,6% que consiguieron en las europeas de mayo pasarían a obetner ahora un 9,5% según publicó recientemente la prestigiosa empresa demoscópica Public Issue y así a ocupar el tercer puesto tras superar a la extrema derecha de Amanecer Dorado. "Si las elecciones fueran mañana mismo estaríamos preparados para presentarnos, sin ninguna duda", señalan Lina Papadaki y Rodis Sabbakis desde las oficinas del partido. Y desde la redacción de Athens Voice lo confirman: "Llegarán a las elecciones", comenta Dimitris Fyssas, "y puede que o bien todo siga como hasta ahora o que To Potami sea parte de un gran cambio en Grecia". Toca esperar hasta que el gobierno del primer ministro, Antonis Samaras, decida convocar elecciones, presumiblemente en primavera de 2015, para comprobar si este río tan aparentemente limpio, transparente y bien dirigido consigue desbordar a las mareas de la radicalización de la sociedad y la vida política en Grecia.

ESTE ARTÍCULO FORMA PARTE DE UN TRABAJO EPECIAL DEDICADO A NÁPOLES Y FORMA PARTE TAMBIÉN DEL PROYECTO EU-IN-MOTION INICIADO POR CAFÉBABEL CON EL APOYO DEL PARLAMENTO EUROPEO Y LA FUNDACIÓN HIPPOCRÈNE.