Participate Translate Blank profile picture
Image for Un gran éxito para las autoridades de Serbia

Un gran éxito para las autoridades de Serbia

Published on

Política

Tras muchos meses desde el reconocimiento de la declaración de independencia de Kosovo, la ilegal, errática y ajurídica decisión va a ser sometida al veredicto del Tribunal Internacional de La Haya

Es un gran éxito para las autoridades serbias, que siempre se negaron a aceptar la secesión de una entidad política de su territorio soberano por presión occidental. La reciente crisis georgiana, provocada por la aventurera y provocadora acción militar de un ejecutivo que, llevado por sus ínfulas de superioridad, altas dosis de chauvinismo y el apoyo norteamericano, parece que está llevando a reflexionar a muchos líderes europeos en el sentido de que haber abierto la Caja de Pandora de la ruptura de los Estados puede tener fatales consecuencias para todos. Rusia, tal como advirtió profético y hermético el máximo líder ruso, Vladimir Putin, había amenazado con una “lectura” del asunto en el Cáucaso.

Al menos, moralmente, la demonizada Serbia verá revalidada sus tesis y se demostraría que el unilateralismo de algunas potencias occidentales, pero sobre todo de los Estados Unidos, fue un acto caprichoso, sin ningún base legítima y subordinado tan solo a los intereses geoestratégicos de Washington. Aún salvando las distancias geográficas y políticas, esta apuesta recuerda mucho a la de la administración Reagan cuando, llevada por su afán por derrotar y derribar a la administración prosoviética de Kabul, apoyaron, armaron y financiaron a los talibanes, para que, una vez estos instalados en el poder, comenzara la fratricida guerra que dura hasta hoy y que algunos necios denominan eufemísticamente como "cruzada contra el terror".

Pero que nadie se engañe: el aquelarre nacionalista desatado tras el devastador impacto del reconocimiento del ente separatista albanokosovar ya es imparable e irreparable. ¿Quién podrá detener a los albaneses ahora en Macedonia, Montenegro y la misma Serbia, donde todavía queda una importante minoría albanesa, en su camino por construir una Gran Albania tal como soñaran después de la caída del comunismo? A partir de ahora, mediante el terror, el apoyo de los Estados Unidos y una propaganda bien calculada y diseñada; se podrán destruir todos los Estados del mundo.

Ricardo Angoso es Director de la revista Lecturas para el Debate y coordinador general de Diálogo Europeo