Participate Translate Blank profile picture
Image for Mi experiencia Erasmus: no es oro todo lo que reluce

Mi experiencia Erasmus: no es oro todo lo que reluce

Published on

Sociedad

¿Qué pasa con aquellos Erasmus que se van con novia? ¿Y los que no tienen un hígado a prueba de cervezas de 11'6 grados? ¿No pueden ellos irse también? Historia de un Erasmus y su aterrizaje en una nueva cultura, caras de póquer incluidas

(FrenchHope/flickr)Entorno a la beca Erasmus hay una gran cantidad de tópicos, algunos totalmente ciertos como la barrera del idioma, y otros no tanto como las facilidades que dan los profesores a sus nuevos y ‘queridísimos’ estudiantes extranjeros. Los primeros días experimentas mil tipos de ‘cara de póquer’ cuando vas al banco para abrir la cuenta y no te enteras de nada, al comprarte el teléfono y no te enteras de nada o cuando vas a relaciones internacionales para finiquitar el contrato de estudios y tampoco te enteras de nada. Y no hablemos de la tendencia a relacionarte solo con gente de tu país, de los equilibrios económicos con 300 € mensuales o de tener que dejar el camembert fuera de la ventana porque en la habitación no tienes frigorífico.

Lecciones difíciles

(J.F.B)Pero, a pesar de todo, debemos reconocer que la beca Erasmus tiene más ventajas que inconvenientes: salir del cálido castillo maternal y aprender a cocinar, experimentar por primera vez en tu vida un intento de tortilla de patatas para tus compañeros franceses; aprender lo peligroso que resulta coger la bici borracho por la noche; darte cuenta del valor de aquello que dejaste en tu ciudad de origen, del buen tiempo que hacía allí, de lo mucho que te quería tu novia y de lo buena cocinera que era tu madre. Mientras que, al mismo tiempo, te alientas por todo lo que te espera en ese nuevo país: diferente gente, otra música y desconocidas tradiciones.

Sin embargo, la lección más difícil de aprender no es la receta de la tortilla de patatas o la utilización correcta del tout, tous y toutes, sino conocerte a ti mismo, observar tu comportamiento en otro contexto y aprender a enfrentarte (después de las sonrisas, las fiestas y las cervezas 'Exterminator') a solas en tu habitación a tu peor enemigo: tú.

Pero aunque “no sea oro todo lo que reluzca”, no te aflijas estudiante Erasmus, acabarás pidiendo dinero a tus padres, en junio del 2009 hablarás el francés y sino aprendes a cocinar tortilla de patatas, no pasa nada, siempre tendrás platos precocinados en el supermercado.

Vídeo: El suicidio Erasmus

La sátira El Suicidio erasmus de Julio Béjar, es un homenaje a todos los estudiantes que deciden aventurarse en una beca Erasmus, compartiendo cocina con gente desconocida, deteriorando su salud con borracheras continuas, esperando durante meses y meses el miserable importe de la beca y demás aventuras y desventuras. Todo ello, teniendo como escenario una pequeña ciudad situada al sur de España, Almería

Nos vemos el próximo viernes con el relato de una estudiante búlgara de Erasmus en Alemania

loading...