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“Si uno lee la carta de Varoufakis verá que las medidas propuestas son muy razonables, no hay nada que asuste”

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Sevilla

Con una deuda soberana del 175% y 100% respectivamente sobre el PIB, una tasa de desempleo del casi 24 y 26 por ciento y unas medidas de austeridad que han disparado contra la principal actividad económica de ambos países; el consumo, España y Grecia tienen mucho en común por lo que asumir responsabilidades y exigir otras terapias aplicables a sus dolencias para salir de la crisis. 

El pasado martes, las palabras ΕYΡΟ (Euro), ΚΡΙΣΙ(Crisis), ΠΟΛΙΤΙΚΗ (Política) y ΟΙΚΟΝΟΜΙΑ (Economía) unieron al público asistente griego y español en la conferencia organizada por el Instituto de Idiomas de la Universidad de Sevilla y Cafébabel sobre las similitudes y diferencias que poseen ambos países justo en el día en el que se conoció la carta del gobierno heleno aceptada por la Comisión Europea para prolongar su ayuda.

Consumo y Crecimiento

El economista y profesor de la US Luis A. Palma advirtió ayer de que las medidas de austeridad aplicadas en Grecia y España atacan al corazón de dichas naciones; el consumo, el cual representa el 91% y 78% de sus actividades económicas.

La renta nacional de un país, explica Palma, tiene 3 componentes: consumo, inversión y sector exterior. En España, el consumo está tirando del crecimiento, algo muy volátil, la inversión es del 19% y el sector exterior es del 31% (exportamos más de lo que importamos).

En Grecia, el consumo sigue siendo el pilar de la economía, su inversión supone un 12% e importa más de lo que exporta, aunque tiende a estabilizarse. A pesar de que España es más competitiva, ambos países sufren una “devaluación interna monumental recortando costes, especialmente en los salarios, algo que repercute directamente en el poder adquisitivo de la población”. Así, en economías basadas en el consumo, el crecimiento es dura tarea.

En este sentido, el economista e investigador de la Dirección del Instituto de Prospectiva Tecnológica de la UE con sede en Sevilla, Dimitris Kyriakou, señaló que los programas del FMI funcionan “cuando ya tienes mercados y los has perdido por poco (competidores, etc…) es cuestión de reajustar. Es totalmente diferente en países que no tienen esos mercados internacionales: las exportaciones en Grecia suponen un 15%, en Alemania más del 50% de su PIB. “Es una máquina exportadora”.

Según Kyriakou, asesor también de diversos gobiernos helenos, recuerda que la última vez que trabajó el FMI en un país europeo fue en Reino Unido en los años 70, por lo que se ve a la inflación como un gran ogro. “Se trata de atavismos históricos”.

Hoy, a diferencia de aquella década, los sindicatos no tienen el poder que tenían, no pueden provocar un incremento de inflación galopante y los productores asiáticos hacen que los locales no puedan subir los precios por pérdida de mercado inmediato. “EEUU desde 2007 practica la inflación y se está recuperando”.

¿Podrá devolver Grecia sus débitos o no?

La prima de riesgo es el incremento de precios sobre lo que cobran a Alemania por financiarse. Mientras España genera dudas razonables, pues paga un 1’12% más que Alemania, Grecia alcanza el 9’5%.

En alemán, la palabra Schuld se emplea para expresar el concepto de deuda y de culpabilidad. Quizás esta razón semántica podría explicar los tipos de intereses “punitivos” impuestos por Europa a Grecia (5%), mayores que los del FMI (3%).

Recetas y Cirujanos

Luis Palma sostuvo que “hemos adoptado recetas que no gustan a España pero gusta a la Comisión”. ¿Sobre qué estándares de calidad de vida? “Entre unos y otros debemos afinar para que las claves nos convenzan a todos”. 

“El crecimiento real está bastante estancado, la euforia mediática, coincidiendo con el debate del estado de la nación en España, alaba el crecimiento del 2’3% estimado para España y el 2’5% para Grecia. Es una mejora demasiado lenta para el sacrificio ciudadano que han supuesto las recetas aplicadas por cirujanos habituados a trabajar con otros diagnósticos, deberíamos estar en el 5%”, recalcó Kyriakou.

La caída de la producción en España ha sido desde 2009 del 6’6%, pero en Grecia de un 25%, tal disminución podría compararse con el Crack del 29 que sufrió USA. ¿Realmente la dosis y los medicamentos funcionan?

Renegociar no es no pagar

Ampliar los plazos y recortar el tipo de interés son prácticas de renegociación de las condiciones, no es un pecado mortal, como quien renegocia hipotecas. Con un déficit del 6% en España y del 12% en Grecia, igual que se relajan los plazos, el gobieno actual griego lo que pide es tiempo, como España, porque los márgenes son realmente estrechos para hacer los deberes”, indicó Palma.

“Si se generara más inflación, muchos creen que habría más crecimiento, pero, incluso si no hay tanto crecimiento, lo que ganas con ésta es ayuda para hacer la deuda más sostenible”, defiendió Kyriakou.

Kyriakou afirma con rotundidad que ni Varoufakis ni Dragasakis han hablado “jamás de quita nominal, han hablado de reestructuración, alargar tiempos, reducir tipos de interés, periodos de gracia e introducir algo que Alemania sí obtuvo: una cláusula de crecimiento".

Candidato no electo por el partido Potami, Dimitris Kyriakou reconoce seriedad en el programa propuesto por Syriza aunque poco realista en la fecha estimada de eliminación de la deuda, 2050. “Lo más lógico es realizar lo que ya otros gobiernos han puesto en marcha, la deuda serviceable, es decir, compromisos de escala descendente de la misma paulatina”.

¿Una contra todos?

Grecia no puede ser el único país en contra de los demás. Tuvo una posibilidad de posponer las elecciones para coincidir con las españolas a final de año. “Los techos en déficit, deuda soberana, etc fijados por los socios europeos se han calculado de forma que las metas para los países fuertes como Francia y Alemania sean cómodas y Europa es una gran diversidad de circunstancias y realidades”.

“En el momento que entendamos esto, no solo para Grecia, la receta diseñada para España, Portugal, Irlanda… dará más y mejores resultados”, prosigue Kiriakou. “Si uno lee la carta de Varoufakis verá que las medidas propuestas son muy razonables", "no hay nada que asuste”, apostilla Luis Palma.

“Por supuesto”, completa Dimitris Kiriakou, “opino que salir del euro sería tremendamente doloroso”.

Nota: especial agradecimiento al Área de Griego Moderno del Instituto de Idiomas de la Universidad de Sevilla, a las profesoras Raquel Pérez y Loreto Guerrero y al punto Europedirect Sevilla por la organización y difusión del evento. Eυχαριστώ πολύ.