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Bruselas y su Eco-Way of Life: Más allá de las bolsas de plástico

Published on

Story by

Jaša Pipan

Translation by:

Victoria Shevela

SociedadLifestyle

Si uno vive en Bruselas, tiene que estar preparado para encajar una bronca por sacar la bolsa de basura azul el día que toca bolsa de color blanco. Y para soportar miradas de desaprobación en el supermercado por utilizar bolsa de plástico. Y para reprimendas por no reciclar...

Unos cuantos luchadores quieren extender cierta mentalidad: esa sostenible y ecológica, medioambiental, simplemente "verde". Hemos hablado con dos de ellos.

Desde la entrada en vigor en 2007 de la ley que regula los embalajes de plástico, el uso de las bolsas en Bélgica ha disminuido un 80%. Para los habitantes de Bruselas, esto es sólo un inicio. "Todas las bolsas son reutilizables, y además hay una variedad de colores increíble", dice Katarzyna Starmach, asistente de Boguslaw Sonik, presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria. "No se trata de un hábito reciente, es una práctica extendida desde hace tiempo. Parece que en Bruselas mucha gente está informada sobre el comportamiento ecologista".

En Bruselas los eventos relacionados con el medio ambiente tienen una presencia especial. En mayo se sumará a otras ciudades europeas para una campaña que promueve el uso de la energía solar, durante los European Solar Days Días (Días Europeos de la Energía Solar). Del 5 al 7 de mayo tendrá lugar Re-Use Week (Semana del Reciclaje) y en junio nos espera la National Organic Week (Semana Orgánica Nactional), así como la Brussels Environment Week (Fiesta del Medio Ambiente de Bruselas) en el Parc du Cinquantenaire. A lo largo del año, la capital ofrece rutas temáticas en bicicletas como, por ejemplo, '1001 aspectos de Bruselas' o Green Brussels. Car Free Sunday (Domingo Sin Coches) es otra iniciativa, que se organiza en el marco de la Mobility Week (Semana de la Movilidad) en septiembre. Además, todos los miércoles del año se puede acudir al mercado ecológico en la Place Sainte-Catherine, al que los agricultores locales traen alimentos orgánicos.

La educación y la UE

Estos eventos son tan solo un grano de arena en un sinfín de oportunidades para contribuir a un medio ambiente mejor y más limpio, y hacerlo de manera entretenida. Pero ¿qué sentido tiene asistir a todos ellos sin tener conocimientos de base? Katarzyna Starmach afirma que ciertas generaciones no están lo suficientemente concienciadas en cuanto al medio ambiente como para reflejarlo en la educación de sus hijos. Ella cree que los programas educativos deberían formar parte tanto de un plan de acción europeo como de las escuelas. "Futuras iniciativas como un intercambio Erasmus en el ámbito del medio ambiente atraerían a más gente joven", propone. 

"Disponer de información es una cosa, pero otra muy distinta es ser capaz de utilizarla", explica Simon Nazer, empleado de la Oficina Europea de Medio Ambiente. "Se echan en falta vivencias comunes relacionadas con el medio ambiente entre los europeos de distintas edades. Al parecer, el pensamiento sostenible aún no es una norma en nuestra sociedad". Nazer se refiere a las iniciativas de la UE como Europe2020, que darían a los jóvenes herramientas y oportunidades para transformar la Unión en una sociedad innovadora y sostenible. Mientras tanto, la oficina de Starmach en el Parlamento Europeo es un verdadero mundo verde. 'Todo el papel que utilizamos es reciclado. Si no estás en la oficina o utilizando tu ordenador, las luces se apagan automáticamente después de los tres minutos, y la pantalla se queda en negro. Tenemos recolectores de energía solar en todo el edificio. También hay contenedores especiales para pilas usadas y distintos puntos de reciclaje que separan el papel y el plástico. Para promover un estilo de vida saludable y sostenible, el Parlamento ofrece bicicletas gratuitas a sus empleados para que las utilicen en vez de taxis". Un servicio que fue diseñado en 1995 permite a organizaciones de gran escala como esta mejorar su comportamiento ecológico; se llama EMAS, en sus siglas en inglés (Esquema de Gestión y Auditoría Ecológica Europeo). Asimismo, la página web ofrece información útil sobre las acciones individuales que podemos emprender para reducir el impacto nocivo sobre el medio ambiente. Hay unas 445 lugares y alrededor de 60 organizaciones en Bélgica que están registradas en el EMAS.

¿Desconectar el teléfono... Y la iluminación de Bruselas?

No todo en Bruselas está necesariamente vinculado a la UE. En el barrio de Ixelles potencia la conciencia medioambiental mediante su página web, con una sección llamada 'Cómo mantener limpio el Ixelles', que explica desde cómo resolver el dilema de las bolsas de plástico blancas hasta limpiar los graffiti y los escrementos de paloma.

"Quizá Bruselas no sea una ciudad completamente sostenible", acaba Nazer. "Ya véis la de luces navideñas que ponen por la noche y lo iluminada que se queda la ciudad. Bruselas está en la región de Flandes, campeona del reciclaje en toda Europa. La región ha puesto el listón muy alto, pero Bruselas no está del todo a la altura. La calidad del aire es bastante mala aquí, hay mucho tráfico y el sistema de transporte público es deficiente. En cuanto a nuestro comportamiento hacia el medio ambiente, es cuestión de costumbres y no del dinero", añade Starmach. Tan solo debemos tratar de tener presente que aquellos que nos regañan en las calles lo hacen por el bien de nuestro planeta, incluso si no lo están expresando de un modo convencional...

Fotos: (cc) wakingphotolife; (cc )askthepixel; (cc) stttijn/ todas cortesía de Flickr

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Translated from Being green in Brussels: beyond plastic bags